En más de una ocasión os he comentado que mis uñas no son muy duras y que eventualmente necesitan algún producto que me ayude a darles más dureza y vitalidad. Hoy os hablo del último que ha llegado a mis manos y lo que me ha parecido.
Aunque las manicuras son mi debilidad debo reconocer que mis uñas no siempre acompañan. No suelo llevarlas muy largas y por mi trabajo sufren bastante con el uso de guantes y desinfectantes más fuertes.
Por ello, aunque me gusta la manicura semipermanente, me gusta darles respiro porque si abuso de este tipo de manicura tienden a abrirse a capas y crecer muy lentamente, lo que hace que mis manos no luzcan como a mi me gusta.
He probado muchos endurecedores que me han ayudado a paliar este problema, pero por norma tenían componentes bastante fuertes que a la larga se ha estudiado no son beneficiosos, del tipo del formaldehido y derivados.
Hoy os hablo de un endurecedor que tenía muchas ganas de probar y que gracias a la firma he podido comprobar de primera mano que todas las virtudes que se le reconocen son más que ciertas. Hablamos del endurecedor de química italiana de Brescia.
La marca me hizo llegar, entre otros de sus productos muy afamados que os mostraré próximamente, este endurecedor que es uno de los best seller de la firma.
Este producto promete recuperar, sanear, acelerar el crecimiento y endurecer nuestras uñas en cuatro semanas. Sin dolor, sin fuerte olor y sin componentes nocivos, es un producto que respeta la piel y las uñas a la vez que las protege y endurece.
Al endurecerlas y fortificarlas previene la rotura y la descamación. Esto lo realiza gracias a sus ingredientes entre los que encontramos queratina, calcio, biotina, silicio, vitamina B5, colágeno, aminoácidos, hierro, aloe vera y ajo. Esta combinación de ingredientes hacen un escudo que la fortifica sin recurrir a los temidos formaldehídos.
La marca nos recomienda usarla como tratamiento durante al menos dos semanas aplicando dos capas del endurecedor y dejando secar entre ambas. Cada tres días debemos limpiar nuestras uñas con acetona y volver a realizar el proceso. En dos semanas empezaremos a ver los primeros resultados.
También se puede usar como mantenimiento eventualmente e incluso como base de nuestra manicura habitual protegiendo la uña de los esmaltes de color.
Y ¿cuál es mi opinión?
Tenía mucha curiosidad por probarla por sus buenas referencias. Y desde luego las corroboro. Puedo decir que incluso a los 10 días ya empece a notar que las uñas estaban más duras, no se abrían a capas y lucían más brillantes. Y debo confesar que no he sido muy reglamentaria aplicándolo cada dos días.
Ya desde las tres semanas, que es en el punto que estoy ahora, las noto más resistentes que nunca y que me crecen mucho más rápido.
Lo he usado solo y como base para otras manicuras y me ha convencido completamente.
El aroma es peculiar, pero no muy intenso ni desagradable y desaparece rápido al secarse. Y algo importante, no daña las cutículas si las rozas al aplicarlo como ocurría con otros que incluso las endurecía.
Por lo que podéis comprobar me ha convencido y creo que se va a convertir en un básico junto con otro producto de la firma del que os hablaré muy pronto.
Esta firma se puede encontrar en su propia web y en Amazon. El precio del endurecedor es de 13 €.
Y ustedes ¿habéis probado los productos de Brescia? ¿conocíais su famoso endurecedor?
Gracias por pasar y nos leemos!
